CENTRO de PSICOLOGÍA y LOGOPEDIA
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Encontrar la Felicidad

 

No es extraño escuchar noticias de que personajes famosos o ricos se han suicidado. Y la mayoría se pregunta, ¿cómo ha podido quitarse la vida con todo lo que tenía?

 

Es cierto que el dinero y los bienes pueden ayudar a conseguir la felicidad, pero ésta sólo será temporal.

 

Posiblemente, si conseguimos un deportivo, un velero o una casa de ensueño alcancemos una tremenda sensación de felicidad. Pero pasado un tiempo, en el que nos hayamos acostumbrado a su posesión, esa felicidad inicial se irá diluyendo lentamente.

 

 

DESARROLLO

 

La felicidad no es un estado  sino un proceso, una actitud ante la vida, y la primera y más importante actitud que debe proponerse, aunque parezca de Perogrullo, es ser feliz.

 

Para ser felices no hay que estar permanentemente buscando la felicidad.

Ella nos encontrará a nosotros  a partir de nuestra actitud positiva diaria.

 

Tampoco debe crearse la expectativa de que hay que ser felices diaria y eternamente, esto sólo es una utopía. Tiene que aceptar que tendrá mejores y peores momentos en su vida. Pero precisamente, cuando le lleguen esos momentos de felicidad deberá aprender a detectarlos y disfrutarlos tan intensamente como pueda.

 

Dado que la felicidad es subjetiva y su concepto varía de una persona a otra, no vamos a dar una receta mágica para conseguirla, ya que esto es imposible, pero sí que quisiéramos ofrecerles diez metas que les orienten y ayuden a reflexionar sobre este artículo.

 

1)       Viva sano: Para disfrutar de la felicidad lo primero que tenemos es que sentirnos bien físicamente. Y esto comienza con una alimentación equilibrada, alejada de los abusos y de las sustancias nocivas para nuestro cuerpo.

 

Pero esa vida sana también se adquiere a través del ejercicio físico adaptándolo a su edad y posibilidades, puesto que el ejercicio estimula unas sustancias en el cerebro, llamadas endorfinas, que se conocen como “las hormonas de la alegría.”

 

2)       Afrontar las crisis:  Ante un problema, un conflicto, una crisis tiene, en primer lugar, que aprender a relativizar los problemas, analizarlos objetivamente para no distorsionar la realidad y, de esta forma, buscar las alternativas posibles al mismo.

 

En segundo lugar, ante los conflictos debe ser positivo y aprender de las experiencias negativas, para en el futuro no volver a caer en errores similares.

 

3)       Actúe: No sólo viva imaginando o ideando, actúe, intente llevar a cabo sus ilusiones y sueños. En muchas ocasiones, no se actúa por temor al fracaso, al qué dirán o por las propias limitaciones que nos autoimponemos.

 

Uno de los resortes que facilita el proceso hacia la felicidad es que consiga

sus proyectos. Por tanto, es lo primero que debe hacer, saber cuáles son esos proyectos y priorizarlos.

Sólo vivirá una vez, ¿no va a intentar alcanzarlos?

No se arrepienta nunca de lo que hizo, sino de lo que dejó de hacer.

 

4)       Sea alegre: Debe buscar alegría en su vida. Si se detiene a analizarla es posible que encuentre muchos más motivos de los que cree para sentirse feliz. Por ejemplo, probablemente cuente con un hogar; tal vez su familia y usted tengan salud; es posible que goce de trabajo; puede comer diariamente…

Y ahora mire a su alrededor, dése una vuelta por el mundo a través de internet y compare lo que tiene usted y de lo que carecen millones de personas.

 

Y ahora deténgase a pensar, ¿realmente es tan infeliz como cree, es tan desafortunada e injusta su vida como a veces se plantea?

 

5)       Disfrute de sus familiares y amistades: Aunque todos necesitamos de un tiempo para la soledad, para estar tranquilos, nunca se olvide de sus amistades y de sus familiares. Compartir tiempo y actividades con ellos reporta felicidad y apoyo emocional.

 

Pero esas relaciones, deben ser cultivadas y trabajadas.

 

6)       Desarrolle sus aficiones: Necesitamos trabajar. Necesitamos  dedicar un tiempo a nuestra familia, amistades y seres queridos. Pero también necesita dedicar un tiempo a sus aficiones y pasiones, porque la realización de éstas le llenará de placer y beneficiará su salud mental.

 

Organícese y busque tiempo para dedicarlo en sus momentos de ocio a lo que le apasiona y no lo posponga.

 

7)       Acepte sus bienes materiales: Vivimos en una sociedad totalmente consumista, que nos incita a la compra. Estudios que se han realizado señalan que, cubiertas las necesidades básicas, no se obtiene mayor felicidad por tener más bienes materiales. Caer en esta dinámica sólo se convierte en una cadena desenfrenada por alcanzar siempre algo más.

 

Es positivo que tenga ilusiones y desee mejorar las propiedades que tenga,  pero sin que esto le cree malestar e insatisfacción casi permanente por no conseguirlas.

 

8)       Acéptese y quiérase: Nuestros pensamientos, rasgos de personalidad, la información que recibimos de los demás, nuestro bagaje personal, los cánones estéticos de la sociedad,... este global de factores y otros pueden hacer que usted no llegue a aceptarse a nivel personal, físico o laboral.

Para desarrollarnos como persona debemos analizarnos lo más objetivamente posible, intentando reducir o eliminar nuestros errores y potenciando nuestras virtudes. Pero una vez hecho lo anterior, una de las bases de la felicidad se sustenta en que se acepte tal como es.

 

Aceptarse implica también respetarse; por tanto, evite realizar una frecuente crítica destructiva sobre usted.

 

Además de aceptarse y respetarse, debe quererse, y para quererse necesita valorar adecuadamente sus aptitudes y capacidades, dándole importancia a lo que hace o sabe hacer, por simple que le parezca.

 

9)       Tenga una actitud positiva:   Decía el genial actor Groucho Marx: “Me he pasado la vida preocupado por cosas que nunca han llegado a suceder”.    

 

Cuántas veces anticipamos situaciones o acontecimientos negativos...

 

Para evitar lo anterior, realice una valoración realista y objetiva de cada situación que le preocupe, sin exagerar ni anticipar.

 

Una manera de acercarse a la felicidad es siendo optimista, que no iluso.

 

Aprenda de las experiencias negativas, y una vez extraído lo aprendido, intente olvidarlas y acostúmbrese a vivir con optimismo e intensidad el presente,  más incluso que el futuro.

 

10)    Sea altruista: Investigaciones y estudios han coincidido indicando que la mayor felicidad se correlaciona con acciones de ayuda a los demás.

 

Dedique un pequeño tiempo a la semana o al mes para hacer actos que puedan beneficiar a otras personas.

 

Procure, por ejemplo, dedicar parte de sus conocimientos o esfuerzo para colaborar como voluntario en una asociación, en una ONG, en Cruz Roja…

 

Podemos asegurarle que la recompensa será tremenda si pone en práctica esta iniciativa.

 

 

CONCLUSIÓN

 

No traten de buscar la felicidad como un ente abstracto, porque no la encontrarán.

 

Si aprenden y saben apreciarla, podrán encontrar sensaciones y momentos de felicidad en los detalles más simples y cotidianos de su día a día, como reír con los compañeros de trabajo o las amistades, un paseo por la playa en otoño, disfrutar de un café con una compañía agradable, pasear o jugar con sus hijos, contemplar un atardecer…

 

Recuerden, la Felicidad no es un destino, sino un camino, y sólo a través de su recorrido la encontrarán.

 

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